1° Encuentro de exalumnos del campus Villarrica UC

Un cúmulo de emociones -en donde la nostalgia y alegría fueron protagonistas- marcó el reencuentro de 26 egresados de Pedagogía en Educación General Básica de la Pontificia Universidad Católica campus Villarrica, quienes se reunieron en su alma mater a 30 años de su egreso.

La iniciativa fue impulsada por Eligio Salamanca, ex estudiante de la promoción 1987 y galardonado con el Global Teacher Prize Chile 2016 como el mejor profesor de nuestro país, en el marco del trabajo que realiza en una escuela rural unidocente de la localidad de Queule, comuna de Pucón.

Aunque reconoce que con sus compañeros de generación existe un contacto permanente vía redes sociales, y que mantuvieron encuentros de camaradería al cumplirse 20 y 25 años desde su egreso, la conmemoración de sus tres décadas fuera de las aulas universitarias fue un hito especial, principalmente porque fue celebrado al interior de la que fue que su casa de estudios y en compañía de algunos de sus ex profesores.

“Entre nosotros se creó una gran amistad, retroalimentada gracias a una comunicación permanente. Al mismo tiempo, pese a que algunos no mantienen un vínculo directo con la Universidad, todos sentimos una admiración, reconocimiento y gratitud con la sede, con la formación académica y el legado de los profesores que tuvimos”, comentó Salamanca.

Actualmente, gran parte de los egresados se encuentra desempeñando docencia en las comunas o regiones cercanas a su residencia, así como también hay quienes cambiaron de rubro y se dedicaron a la política u otras áreas.

Actividades

Durante la jornada, que tuvo lugar el pasado 11 de noviembre, el recuerdo de aquellos años y las anécdotas con sus profesores fueron el tema central de la conversación.

“La universidad fue una época inolvidable. La jornada diaria era bien extensa y exigente, así que permanecíamos juntos prácticamente todo el día. Hasta hoy recordamos anécdotas nuestras, exigencias y estilos de profesores, etc. Lógicamente hubo profesores que nos marcaron profundamente, pero creo que cada uno de ellos y ellas tenían competencias destacables que supimos copiar. Algunos hicimos un compendio de lo mejor de cada uno, lo que ha permitido ir enriqueciendo la formación docente que obtuvimos”, rememora.

El encuentro contempló una visita al Museo Leandro Penchulef del campus Villarrica UC, una romería al Cementerio General de Villarrica, específicamente a la tumba del Padre Paul Wevering –quien fuera director del campus por más de 30 años-, y luego un almuerzo de camaradería con ex profesores y asistentes de la universidad. La culminación se realizó durante la noche con un asado campestre en casa de una de las integrantes de la promoción.

Esta reunión, que marca un hito para la conformación oficial de una red de exalumnos del campus Villarrica UC, fue calificada por su organizador como un vínculo que permitirá mantener no sólo un lazo más fuerte de amistad, sino también una importante red de apoyo en el ámbito profesional entre ellos y con su ex casa de estudios superiores.

“Nosotros seguimos con el compromiso de volver a reunirnos en el corto plazo; será en 3 a 5 años más, esto como curso o promoción 87. No obstante, basados en la iniciativa planteada por la directiva del campus, respecto a conformar una Red de Egresados, quedamos con la disposición de incorporarnos y contribuir en ello. Para nosotros es muy significativo colaborar para que esta sede siga manteniendo la valoración y prestigio que hemos descubierto en la formación que recibimos”, comentó el destacado profesor.

Además, sobre la importancia de mantener un contacto con sus ex compañeros y Universidad, Salamanca concluyó que “creo que es una ganancia mutua, para nosotros y para la universidad, porque nos permite autoevaluarnos, coevaluar nuestro desempeño en contraste con colegas y también a la Universidad respecto de la percepción que tenemos del antes y el actual trabajo que ella está desarrollando con los nuevos estudiantes. Además, el intercambio de experiencias nos inspira a imitar lo positivo y enmendar lo contrario. Saber que otros pueden, nos moviliza desde lo afectivo, que es el motor más potente para impulsar cambios y mejoras”.

1° Encuentro de exalumnos del campus Villarrica UC