Integrantes del CEDEL organizaron trafkintu con agricultores de Pucón

Cebollas, porotos, lechugas y betarragas fueron algunas de las protagonistas de un trafkintu realizado en la localidad de Huife de Pucón, en un encuentro que acogió a más de veinte agricultores de distintos sectores de la comuna.

7 de junio de 2018

La tradicional ceremonia mapuche de intercambio de semillas fue organizada por integrantes del Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL) del Campus Villarrica, en el marco del proyecto “Huerta andina como patrimonio biocultural de La Araucanía: un enfoque agroecológico y agroturístico”.

La actividad inició con un desayuno fraterno, donde cada participante aportó con un producto para compartir, como kuchenes, mermeladas y panes, entre otros. Posteriormente, y con la presencia de todos los asistentes, se realizó un guillatún a cargo del Lonko Juan Huilipán Huentelao, lo que dio paso al trafkintu en dependencias del restaurante KodKod. Ordenados en stands, los agricultores expusieron sus semillas e intercambiaron con sus pares aquellas que no poseían para diversificar sus propios cultivos.

“Hace más de un año que estoy participando en este proyecto de la Universidad y he aprendido muchas cosas, como hacer una abonera y fertilizantes naturales. En este tiempo he ido incorporando a mi huerta: apio, repollo morado y blanco, cebollas y zanahorias, entre otras cosas. Ha sido muy bueno participar en este grupo, y también poder conocer a más gente que hace lo mismo que uno”, comentó Felicinda Curilef, agricultora del sector de Colico Bajo.

Por su parte, Betsy Ortega, vecina del sector de Quelhue, señaló que “esta experiencia ha sido muy buena porque he conocido otras personas y pude cambiar mis semillas. La idea es producir y tener distintas variedades en mi huerto, donde ya tengo lechuga, espinacas, acelgas, cilantro, perejil, arvejas, porotos, habas y más”.

Sobre esta actividad, Tomás Ibarra, académico del Campus Villarrica y encargado del proyecto que busca poner en valor los cultivos tradicionales, afirmó: “Mi evaluación es muy positiva. Tuvimos una asistencia bastante alta y estamos felices porque esto no es sólo un intercambio de semillas, sino también de experiencias y de un trabajo colectivo que se ha ido haciendo en estos dos años”.

Patrimonio biocultural de La Araucanía

El proyecto “Huerta Andina como patrimonio biocultural de La Araucanía: un enfoque agroecológico y agroturístico” fue adjudicado el año 2016 mediante el Fondo para la Innovación Agrícola (FIA) del Ministerio de Agricultura.

La iniciativa, liderada por el investigador Tomás Ibarra, busca revalorizar la huerta y sus cultivos tradicionales mediante el rescate y acceso a los mercados, así como también a la creación participativa de una nueva experiencia de agroturismo.

Este proyecto –actualmente en ejecución- contempla cuatro grandes objetivo, siendo el primero de ellos caracterizar las huertas familiares de la zona andina de La Araucanía, incluyendo al menos 20 localidades en donde hubiese campesinos tanto del pueblo mapuche como ajeno a él. En esa primera instancia se evaluaron las plantas y las variedades presentes dentro de las huertas, la diversidad de insectos y las prácticas de manejo. Con todo ese material se hizo un mapeo de dónde se concentra el patrimonio de plantas y semillas en el territorio.

La segunda instancia fue para retribuir a los agricultores, por lo que se realizaron talleres agroecológicos en dos formatos: uno técnico sobre manejo de suelo y comercialización de productos de la huerta, y otro “de campesino a campesino”, en donde los propios agricultores que lideraban los talleres contaban su experiencia con las huertas y cómo hacen un uso que a veces es distinto al de un agroecólogo, pero con principios de control de plagas, abono, conservación de suelo, etc.

La tercera etapa consistió en el desarrollo de una iniciativa de turismo colaborativo en función de los propios intereses de los agricultores, que en un inicio se denominó “Conoce mi huerta”. En ese contexto, se hicieron giras y varios talleres para la construcción de la experiencia de agroturismo. “Ese ítem está recién en pañales y creo que aún nos falta avanzar mucho con eso, y no solamente en el contexto de este proyecto que ya está terminando, sino para el futuro”, comentó Tomás Ibarra.

Por último, y actualmente en desarrollo, está la elaboración de un libro sobre huertas familiares en Chile. “Estamos en fase de diseño y finalización del proceso editorial, porque hemos recibido contribuciones de autores y sus experiencias en temas de huerta -tanto urbanas como rurales- desde Atacama hasta Chiloé. Tendremos 15 capítulos de un trabajo muy interesante que muestra experiencias tanto educativas como formativas; de agrobiodiversidad pero también del rol de la mujer en el manejo y cuidado de plantas y semillas; temáticas más políticas asociadas a la soberanía alimentaria, etc.”, concluyó el investigador a cargo del proyecto.

Intercambio de Semlllas