Día de la madre: ¿Tienen más pataletas los niños y niñas en cuarentena?

Publicado el 10 de mayo de 2020.

Por Rukmini Becerra-Lubies, Dra. En Educación, Curriculum e Instrucción. Universidad de Washington. Académica del Campus Villarrica PUC. Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación.

La respuesta simple es: probablemente sí. Es posible que con tantos días de encierro y estando las 24 horas del día con nuestros hijas e hijos podamos sentir que nuestros niños tienen más pataletas, lo que por supuesto es un gran problema para nuestra paciencia. El encierro, el estrés y cansancio de los padres, el aburrimiento de estar todo el día en casa, entender poco, quizá, lo que ha estado ocurriendo, son algunos factores que fácilmente pueden provocar momentos de llantos y enojo— o sea, pataletas— en los más pequeños. Pero ¿qué podemos hacer para poder pasar estos momentos sin tanto drama y sin que los padres y madres perdamos la paciencia? Aquí algunos consejos.

1. Reconocer que son emociones fuertes. Entre los 2 y 4 años los niños y niñas se encuentran en un proceso de desarrollo emocional y psicológico con emociones fuertes. Qué significa esto, que la pena, la rabia, la frustración la sienten de manera más fuerte que nosotros los adultos. Así que si a nosotros nos cuesta calmarnos cuando estamos enojados, a ¡ellos más! Acordémonos que ellos están aprendiendo a sentir, reconocer y calmar sus emociones, es un trabajo duro, que veces ni los adultos hacemos bien.

2. Tener espacios específicos y cortos de conexión. En muchas ocasiones una niña o niño frustrado, es un niño aburrido. Lo que no es de sorprender pues es muy fácil aburrirse en un encierro. Por supuesto, entre la locura de, quizás, cocinar, teletrabajo y limpiar; jugar y conectarnos con nuestros hijos parece una tarea imposible. Pero piénselo como una inversión. Con solo 15 minutos de juego conectado con los hijo/as (sin celular ni televisión) 2 o 3 veces al día, es posible tener un niño/a más colaborador. Solo 15 minutos, es una meta sencilla. Explíquele a su hija que tienen 15 minutos para jugar y que ella elija el juego.

3. Elegir qué comer. Cree espacios durante el día para que su hijo/a se sienta considerado y visto. Una opción fácil es preguntarle que quiere comer. Le puede dar dos o tres opciones según lo que tenga en la casa.

4. Usar voz firme y con instrucciones cortas. Pero todos sabemos hay momentos que necesitamos que nuestros hijos/as ayuden (que no se saquen más los zapatos, que no entren a la cocina, que no tomen la taza de té, etc.), en esos momentos podemos usar una voz seria, segura y clara. Use instrucciones cortas. No es gritar ni menos pegar.

5. Irse a otra habitación. Sin embargo, pataletas van a ver de todas formas en el día. Es casi imposible tener un niño menor de 5 años en una casa sin pataletas. Si la pataleta llega a pesar de sus mejores esfuerzos y usted siente que no puede lidiar con ella de una forma respetuosa y amable. Váyase a otra habitación. No castigue al niño a otra pieza, en ese momento sus emociones fuertes no lo dejarán aprender nada y quizá tampoco ser tomado en brazos. Vaya usted a otra pieza, unos minutos hasta que a usted se le pase el enojo por la pataleta. Respire y confíe que esta etapa y este encierro también pasará. No está sola o solo, estamos muchos padres pasando lo mismo.