[Infancia en cuarentena] ¡Quiero un minuto para mí! Qué podemos hacer para poder tener una pausa con niños pequeños en casa

Por Rukmini Becerra-Lubies, Dra. En Educación, Curriculum e Instrucción. Universidad de Washington. Académica Pontificia Universidad Católica de Chile. Investigadora CEPPE UC y CIIR

Publicado el 18 de mayo de 2020.

Sí, amamos nuestros hijos e hijas, pero también nos encanta poder leer un libro, ver una película tranquila o simplemente estar en silencio. Espacio para los padres que es muy difícil de conseguir en cuarentena con niños/as pequeños, especialmente menores de 6 años. Pero qué podríamos hacer para poder tener una pausa.

Si en la casa existe otro adulto, por supuesto, la primera sugerencia es acordar un tiempo específico con otro adulto, quizá su pareja, para que cuide a los niños/as durante ese tiempo. Puede parecer obvio, pero en el libro “How Not to Hate Your Husband After Kids” Jancee Dunn nos cuenta que en la mayoría de las familias, las mujeres son las encargadas de cuidar a los hijos/as. Por diferentes razones, entre ellas, porque los niños y niñas pequeñas suelen preferir a las mamás, y muchos papás prefieren evitar labores de cuidado. Asimismo, la autora nos cuenta también que uno de los problemas en lograr que las mamás podamos tener un espacio de descanso es que no acordamos tiempo concretos. Por eso, es esencial establecer un horario específico de pausa con anticipación, para que su pareja, padre u otro adulto pueda prepararse y saber que en ese horario cuidará a los niños/as.

Para pausas más cortas, quizá de 15 minutos. Jamie Glowacki en “Oh Crap! I Have a Toddler” recomienda enseñarle a nuestros hijos e hijas a jugar solos por ese periodo de tiempo. Sugiere que pongamos un reloj con una alarma por 15 minutos y les digamos que necesitamos hacer una actividad solas por 15 minutos y que la alarma es para nosotras mamás, para acordarnos volver en ese tiempo. Esta indicación sería más amable y mejor recibida por niños entre 2 y 6 años que decirles jueguen solos (con tono de “no me molesten”). En la misma línea, con niños entre 4 y 6, la autora Jancee Dunn recomienda que por 30 minutos se invite a los niños a jugar solos y luego de ese tiempo podrán jugar juntos a los que ellos quieran. En pocas palabras, que los niños aprendan a jugar solos por tiempos concretos de tiempo es la clave.

Si las posibilidades de descansar mientras los niños están despiertos son imposibles, la opción es tener tiempo personal cuando ellos están durmiendo, antes que nuestros hijos /as se despierten o en la noche después que se acuesten. La sugerencia, sin embargo, es preparar ese tiempo especial de a poco con días de antelación. Por ejemplo, si en esa hora especial quiero comer algo rico y ver una película, se recomienda elegir qué comer y qué ver antes e incluso, preparar ese “picoteo” antes y no tener que tomar decisiones al final del día con el cansancio acumulado. Así evitamos llegar exhaustas al sofá, en frente de una pantalla sin saber qué ver y solo imaginar ir a la cocina una vez más, es agotador. Si en vez de esto se queda dormida, no hay problema, Jamie Glowacki, la autora estadounidense, nos recuerda que con niños pequeños, es vital que los padres duerman cuando puedan. No siempre es necesario inventar panoramas.