28 de Agosto, 2026
Más de 60 estudiantes de establecimientos de educación media técnico-profesional de las regiones de La Araucanía y Los Ríos participaron en el cierre del Programa de Alternancias Educativas 2026 del Campus Villarrica de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
La iniciativa convocó a estudiantes del Liceo Bicentenario Politécnico Villarrica, Liceo Luis Cruz Martínez, Centro Educativo Fernando Santiván de Panguipulli y Liceo Bicentenario de Excelencia Técnico Profesional Andrés Bello de Loncoche, quienes durante dos sesiones participaron en distintas experiencias formativas relacionadas con la atención y educación de niños y niñas.
El programa buscó fortalecer los aprendizajes de las estudiantes mediante experiencias vinculadas a su especialidad técnico-profesional, además de acercarlas a la educación superior y entregarles herramientas para proyectar sus futuras trayectorias académicas.
Experiencias para aprender desde lo estético
El cierre del programa se realizó el 19 de agosto y contempló distintas actividades orientadas tanto a la continuidad de estudios como a la formación disciplinar. La jornada incluyó una charla sobre Admisión 2027, beneficios y financiamiento, además de una instancia dedicada a orientar a las estudiantes sobre el Formulario Único de Acreditación Socioeconómica (FUAS).
El principal foco formativo estuvo en el lugar de lo estético en el aprendizaje de niños y niñas desde los 0 a los 6 años, contenido abordado por la profesora UC Amaya Lorca, quien estuvo a cargo de las alternancias educativas. Durante la jornada, las estudiantes trabajaron conceptualizaciones sobre qué se entiende por lo estético y reflexionaron sobre la importancia de promover experiencias amplias, variadas y profundas, capaces de favorecer aprendizajes que involucren no solo el pensamiento, sino también el cuerpo, las emociones y el sentir.
“Trabajamos conceptualizaciones de qué es lo estético, como también la importancia que tiene promover amplias, variadas y profundas experiencias estéticas en los niños y niñas, para poder facilitar aprendizajes no solo desde el pensamiento, sino desde el cuerpo, la emoción, el sentir; es decir, desde la integralidad de lo humano”, explicó Amaya Lorca.
Como parte de la experiencia de cierre, las estudiantes participaron en una instalación construida a partir de lanas, instancia que buscó que pudieran experimentar directamente una estrategia pedagógica basada en la exploración, la autonomía y la transformación del espacio.
“Las instalaciones son experiencias estéticas de aprendizaje que podemos ofrecer a niños y niñas, así como también a adultos”, señaló la académica. La propuesta permitió que las participantes se apropiaran del espacio, otorgaran nuevos sentidos a los objetos y transformaran la experiencia desde sus propias decisiones. “Se apropiaron del espacio, crearon sus propias propuestas, jugaron, compartieron, rieron y disfrutaron”, destacó Lorca.

Una experiencia que proyecta el futuro
Además de los contenidos abordados, las alternancias también se convirtieron para algunas estudiantes en una oportunidad para reafirmar o definir sus intereses profesionales.
Ese fue el caso de Javiera Jaramillo, estudiante de 4º medio de la especialidad Técnico en Párvulos del Centro Educativo Fernando Santiván de Panguipulli. “Fueron experiencias muy significativas para mí, de las cuales yo aprendí mucho, tanto yo como mis compañeras. Llegamos siempre comentando de lo que hicimos, lo que nos gustó, lo que nos disgustó. Aprendimos mucho sobre actividades que nos sirven para hacer con los niños, para fomentar su aprendizaje de una manera más didáctica y no tan escolarizada”, señaló.
La experiencia también tuvo un impacto en su decisión sobre qué estudiar después de terminar la enseñanza media. Si bien ya había considerado continuar estudios en el área, su participación en las alternancias reforzó su interés por hacerlo en el Campus Villarrica.
“Era una idea que tenía en mente, pero no era mi primera opción. Pero, mediante esta actividad, esa fue la primera opción que quiero. Se nota que tienen una muy buena formación académica, y eso hace generar que tengan buen trato con los niños. Los profesores se nota que son muy buenos. Se nota que no son clases aburridas, son muy didácticas, por lo que nos mostraron en cada taller, y me enamoré de esta universidad”, expresó.
Una experiencia similar vivió Valentina Gatica, estudiante de 4º medio del Liceo Bicentenario de Excelencia Politécnico Villarrica, quien valoró especialmente la posibilidad de vincular los contenidos de su especialidad con una experiencia más cercana a la formación profesional.
“Esta experiencia, la verdad, es que me ayudó mucho a decidir mi camino a futuro profesional, ya que, al estar relacionado con mi especialidad de Atención de Párvulos, esto ya es más profesional, y con todas estas instancias de seminario y todas estas actividades que hemos hecho, me ha ayudado más a aclarar el camino que quiero seguir a futuro”, comentó.
Para Valentina, el interés por estudiar Educación Parvularia ya estaba presente, pero las alternancias le permitieron profundizar en las razones que sustentan esa elección.
“Siempre estuvo en mi mente estudiar Educación Parvularia, ya que no tan solo me gustan los niños, sino que me gusta indagar, como lo mismo que dice la tía, en su mente, todo las conexiones que pasan por su cabeza a través del juego”, explicó.

Valorar la formación técnico-profesional
Para la académica UC Amaya Lorca, el desarrollo de estas experiencias también permitió poner en valor el papel que cumplen las asistentes de párvulos dentro de los equipos pedagógicos y su aporte al aprendizaje y desarrollo de niños y niñas.
“Creo profundamente en la importancia del rol de las asistentes de párvulos en el proceso de aprendizaje y desarrollo de los niños y niñas de 0 a 6 años. Ellas, en conjunto con las educadoras de párvulo y otros profesionales, son parte de un equipo pedagógico que piensa, sueña, diseña, implementa y evalúa experiencias de aprendizaje”, sostuvo.
Asimismo, destacó que “creo profundamente en la educación técnico profesional, en su relevancia para la calidad de la educación parvularia y, por lo tanto, poder aportar en la formación de quienes trabajarán en las aulas de educación inicial, construyendo con ellas nuevos sentidos de la educación parvularia, fue muy significativo”.
Con este cierre, el Campus Villarrica culminó un nuevo ciclo de Alternancias Educativas, consolidando un espacio de encuentro entre la educación técnico-profesional y la educación superior.
Revisa a continuación cómo se vivieron las alternancias educativas este año:
https://www.flickr.com/photos/campusvillarricauc/albums/72177720334715769/with/55473620367