30 de octubre de 2026
La iniciativa, impulsada por la consejera territorial Florencia Mella, ha generado espacios de diálogo entre estudiantes y equipos académicos para identificar problemáticas de las prácticas pedagógicas y avanzar en propuestas concretas de mejora.
Identificar las principales dificultades que enfrentan los estudiantes durante sus prácticas pedagógicas y construir soluciones de manera colaborativa es el objetivo de las asambleas de práctica desarrolladas durante este año en el Campus.
La iniciativa surgió como una propuesta de Florencia Mella, consejera territorial de la sede, quien inicialmente planteó la elaboración de un petitorio conjunto entre estudiantes, docentes y otros actores vinculados a los procesos de práctica. Sin embargo, a partir de distintas conversaciones, la propuesta evolucionó hacia la creación de mesas de trabajo enfocadas en problemáticas específicas y en la búsqueda de respuestas concretas.
El proyecto se ha desarrollado en conjunto con las jefaturas de carrera y la jefatura de la Red de Prácticas, considerando también antecedentes sobre las dificultades que enfrentan los practicantes a nivel nacional.
Durante el año se han programado cuatro instancias: la asamblea cero, realizada como punto de partida, y las asambleas del 11 de junio, 11 de septiembre y 22 de octubre. La última sesión de este ciclo se realizará el próximo 26 de noviembre, con la participación del nuevo consejero territorial y el apoyo de Florencia Mella, quien ha impulsado el proyecto.

Del diagnóstico a las soluciones
Para Mella, uno de los principales avances ha sido contar con una metodología que permite abordar las dificultades de las prácticas desde una perspectiva colectiva, pasando del diagnóstico a la búsqueda de soluciones.
“Este proyecto nos presenta una alternativa de poder dialogar, pero también dar soluciones entre todos y tomar responsabilidades”, señaló la consejera territorial, quien destacó el compromiso de los estudiantes participantes al asumir acuerdos y proponer iniciativas que respondan a sus necesidades.
Entre los principales hallazgos de las asambleas se encuentra la desinformación respecto de los protocolos existentes en la UC para enfrentar situaciones complejas durante las prácticas. Frente a ello, se trabaja en la elaboración de diagramas de flujo que orienten al estudiantado sobre cómo proceder ante distintas problemáticas, a quién acudir y cuáles son los canales de derivación correspondientes.
La iniciativa busca facilitar el acceso a la información y entregar mayor claridad a quienes enfrentan dificultades durante su formación práctica. Según explicó Mella, esto también permitiría disminuir la ansiedad que experimentan los estudiantes y fortalecer la percepción de acompañamiento durante este proceso.
Otro de los ámbitos abordados ha sido la relación con los profesores colaboradores, quienes reciben a los estudiantes en sus centros de práctica. En este contexto, las mesas de trabajo han permitido identificar y categorizar las expectativas del estudiantado, con el propósito de reconocer los aspectos prioritarios y comunicarlos a los futuros colaboradores y centros de práctica.

Un proceso con proyección
La consejera territorial valoró que estos espacios permitan articular las inquietudes estudiantiles con el trabajo de los equipos académicos, generando oportunidades para abordar las dificultades de manera organizada y avanzar en propuestas que puedan implementarse.
Al término del proceso, se espera elaborar un documento que sistematice el desarrollo de las asambleas, los cambios alcanzados y sus principales aportes al sistema de prácticas del Campus.
De esta manera, las asambleas buscan consolidarse como una instancia de participación y trabajo conjunto que contribuya a fortalecer el acompañamiento de los estudiantes y a mejorar sus experiencias durante la formación práctica.
Revisa a continuación las imágenes de la última asamblea realizada en octubre: