24 de octubre de 2016


La carrera de Pedagogía en Educación Parvularia (PEP) del campus Villarrica, se gestó en colaboración entre académicos de la misma carrera de la Facultad de Educación en Santiago. Gracias a este trabajo en conjunto, que se articuló a través de reuniones sistemáticas entre ambas unidades académicas, se dio vida a una propuesta curricular coherente y con el sello UC.

parvularias juegan con niños

Desde entonces, PEP del campus Villarrica ha sido sometida dos veces al Proceso de Evaluación. La primera vez en 2013, inmediatamente después de iniciada la carrera. Y posteriormente en septiembre de este año, cuando recién tenía cuatro años de funcionamiento y ninguna cohorte egresada. Sin embargo, en ambas oportunidades se ha obtenido el máximo de años de acreditación. “Estos logros nos hacen sentir muy felices, pero al mismo tiempo nos retan a proyectar la carrera a largo plazo, haciéndonos cargo de lo comprometido en el plan de mejora y también consolidando la carrera en todos los aspectos para asegurar la calidad que caracteriza a nuestra universidad”, señala Claudia Coronata, Jefa de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia del campus Villarrica.

7 AÑOS DE ACREDITACIÓN

La acreditación por 7 años que acaba de obtener PEP campus Villarrica –el máximo de años a los que se pueden aspirar- fue producto de más de un año de trabajo, que comenzó reuniendo las evidencias que dieran respuesta a los compromisos adquiridos en el primero proceso de acreditación. Para ello, se conformó un equipo responsable, integrado por una estudiante, un administrativo, coordinación de pregrado y Claudia Coronata como responsable del proceso. A partir de un plan de trabajo, se organizaron las reuniones pertinentes y se fue solicitando la información para sistematizarla y organizarla a los formatos requeridos. Además se realizaron varios encuentros con equipos de docentes y alumnas para informar acerca de lo que estaba sucediendo y pudieran comprender la importancia de responder las encuestas on line que recibirían. Los distintos ámbitos que estuvieron presente en la autoevaluación fueron tres: perfil de egreso y resultados, condiciones mínimas de operación y capacidad de autorregulación.

En relación a las dimensiones nombradas los resultados fueron bastante positivos desde los académicos y las estudiantes. Sin embargo, destaca la coherencia de los propósitos y objetivos del programa con la misión institucional, la disponibilidad y atención hacia los alumnos. “La calidad de los académicos fue otro de los aspectos que sobresale en las evaluaciones de los estudiantes. Además, el balance entre contenidos teóricos y prácticos entregados en los cursos es considerado tremendamente positivo. Pero sin duda, la cercanía de todo el cuerpo académico y de los funcionarios del campus es lo que nuestros estudiantes aprecian de sobremanera”, afirma Claudia Coronata.


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