9 de marzo de 2013
El arzobispo de Santiago y Gran Canciller de la UC, monseñor Ricardo Ezzati, lo calificó como “un gran regalo”, mientras el rector Ignacio Sánchez aseguró que “nuestra Universidad continuará unida al Sumo Pontífice en su misión pastoral”
“Estoy convencido de que el nombramiento de Francisco I es un gran regalo. Para la Iglesia latinoamericana es una gran alegría que el sucesor sea un obispo de América Latina. Muy apreciado por sus hermanos cardenales del mundo entero”, sostuvo el arzobispo de Santiago y Gran Canciller de la Universidad Católica, monseñor Ricardo Ezzati, al comentar el nombramiento del arzobispo argentino Jorge Mario Bergoglio como nuevo Papa.
Monseñor Ezzati aseguró que Francisco I, junto a quien ha trabajado, es “un hombre de una fe muy profunda”, destacando sobre todo su sencillez y su inteligencia, además de ser “buen teólogo y buen pastor”. “Estamos de verdad muy bendecidos por la estatura moral de Francisco I”, afirmó.
Rector Sánchez
Por su parte, el rector Ignacio Sánchez también se refirió a la designación, señalando que “con mucha alegría hemos conocido el nombre de nuestro nuevo pastor, el Papa Francisco I. Como Pontificia Universidad Católica de Chile estamos muy orgullosos de que el cardenal argentino Jorge Bergoglio asuma la conducción de nuestra Iglesia Católica”.
“Conocido por su sencillez, esta quedó clara desde el primer momento, no sólo con la elección de su nombre, sino también con el gesto simbólico de solicitar la oración del pueblo de Dios para apoyar su labor. Además, es un cardenal que conoce de cerca el mundo universitario, ya que hasta hoy se desempeñaba como Gran Canciller de la Pontificia Universidad Católica Argentina. Como siempre, nuestra Universidad continuará unida al Sumo Pontífice en su misión pastoral”, agregó la máxima autoridad de la UC.
Elección
Con el nombre de Francisco I, el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio es el nuevo sucesor de Pedro y dirige a partir de este miércoles los destinos de la Iglesia Católica como el primer Sumo Pontífice latinoamericano de toda su historia. “Me fueron a buscar al fin del mundo”, dijo emocionado el Papa al agradecer la nominación de los cardenales reunidos en El Vaticano desde el lunes, en un evento seguido a través de los medios de comunicación por millones de católicos en todo el mundo.
La rápida decisión sorprendió en la tarde de hoy al mundo a las 15:07 hora chilena, cuando una clara columna de humo blanco salió desde la chimenea vaticana. Más de 60 minutos después, el protodiacono Jean-Louis Tauran se asomó al balcón y sentenció “habemus Papa”, en medio de la algarabía de los feligreses reunidos en la Plaza San Pedro.
Tras dar el nombre del nuevo Santo Padre, los argentinos se reunieron a celebrar en la mítica Plaza de Mayo y en América Latina se desató la alegría. Luego, Francisco I apareció en el balcón y tras ser investido, con una actitud humilde, pidió primero al pueblo que lo bendijera y luego impartió su bendición “Urbi et Orbi”.
Antes, oró por el renunciado Papa Benedicto XVI y tras ello rogó por la unión del mundo. «Oremos siempre los unos por los otros, para que exista una gran hermandad, amor y confianza entre nosotros», dijo.
El Sumo Pontífice
Jorge Mario Bergoglio es sacerdote jesuita, nació el 17 de diciembre de 1936 en la ciudad de Buenos Aires. Tiene 77 años. Es hijo de un matrimonio de italianos formado por Mario, ex empleado ferroviario, y Regina, ama de casa, y a los 21 años decidió convertirse en sacerdote.
Fue ordenado como tal el 13 de diciembre de 1969 y, tras una intensa actividad como pastor y profesor de teología, fue consagrado obispo titular el 20 de mayo de 1992 y el 28 de febrero de 1998 tomó el cargo de arzobispo de Buenos Aires. Fue presidente de la Conferencia Episcopal Argentina durante dos períodos y en la Santa Sede era miembro de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos; de la Congregación para el Clero; de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica; del Pontificio Consejo para la Familia y la Pontificia Comisión para América Latina.
INFORMACIÓN PERIODÍSTICA
Mireya Seguel Burgos, periodista,