25 de agosto de 2014


La idea del Gobierno de la Provincia Autónoma de Trento en Italia de apoyar en la reconstrucción en Chile, lo que se materializa en conjunto con el Campus Villarrica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en la entrega de viviendas a familias afectadas en Villarrica.

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Para toda persona el mayor anhelo es contar con la casa propia y sobre todo cuando ese sueño, por distintas razones, se ve truncado. Eso fue lo que ocurrió a un número importante de familias de Villarrica que vieron su sueño perdido de la noche a la mañana de aquel 27 de febrero del 2010.

Penas y amarguras vivieron las familias, en especial las de menores recursos económicos, adultos mayores, enfermos y familias con muchos niños. Ante esta realidad y en base a una historia de colaboración y apoyo, surge la idea del Gobierno de la Provincia Autónoma de Trento en Italia de apoyar en la reconstrucción en Chile, lo que se materializa en conjunto con el Campus Villarrica de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

El proyecto incorporó la construcción y entrega de 17 viviendas a familias damnificadas por el terremoto en la zona lacustre. El sismo afectó a Villarrica con una intensidad grado 7 en la escala de Richter, causando pánico, desolación y muerte.

Al cumplirse tres años de la entrega de las viviendas visitamos a las familias para conocer cómo estaban, cómo habían cambiado sus vidas en estos años. Tuvimos la oportunidad de conversar con algunos adultos mayores y jóvenes jefas de hogar que perdieron todo como la Sra. Florencia, don Guillermo, Sra. Eva, Sra. Claudia, Sra. Lidia, entre otros. Algunos de ellos se han hecho cargo de la crianza de sus nietos, otros han surgido a través de proyectos del Estado, con los que se han abierto nuevas puertas al mundo laboral.

El caso de la señora Florencia Campos, quien con el apoyo de su hijo ha logrado consolidar su casa “nunca pensé que volvería a tener una casa, me costó tanto y de la noche a la mañana perdí todo. Estoy tan agradecida de Dios que puso en mi camino a gente tan buena, llena de bondad, donde la Universidad Católica fue el principal artífice para lograr tener mi casita y a la comunidad de Trento que se fijó en todos nosotros que somos realmente de escasos recursos y que perdimos todo. Mi casa ahora es un chiche, es calientita y muy acogedora”. Es importante señalar que la empresa Constructora que llevó a cabo el proyecto Madmas, tuvo que rediseñar la casa, darle otra orientación, ya que el terreno era muy pequeño y logró adaptar un modelo apropiado y funcional. La vivienda está ubicada en el sector Vista Hermosa, en el sector alto de Villarrica.

Claudia Reyes quien vive junto a su marido y dos hijos, cuya casa está ubicada en la calle Saturnino Epulef, cercana a la línea férrea, nos recibe en su hogar muy cálido y alegre, con juguetes y cuadernos, donde se nota la alegría de los niños. Conversamos con ella sobre cómo había cambiado su vida luego del 27 F “lo pasamos muy mal, fue una situación muy complicada, espero en Dios no volver a vivirla nunca más. Un día llegaron a nuestras vidas unas personas de la universidad, sabían de nuestra situación, nos contaron del proyecto y de la posibilidad que tendríamos de contar con nuestro hogar, situación impensada para nosotros y fuera de nuestro alcance. Fue maravilloso, vimos qué deberíamos hacer y en un par de meses teníamos nuestro hogar. Desde la UC nos contaron que este era un proyecto del Gobierno de Trento de Italia, destinado para apoyar en la reconstrucción de las familias que habían sido gravemente afectadas por el terremoto. Gracias a ese apoyo económico de Trento y a la UC hoy tenemos nuestro casa propia, han pasado los años y estamos felices y muy agradecidos de quienes hicieron posible volvernos a levantar”.

En este proceso de reconstrucción conocimos a Lidia Chávez, una joven y abnegada madre, quien estaba viviendo una situación realmente triste y miserable. Ella jefa de hogar, madre de tres pequeños hijos, el menor con discapacidad motora, su marido pensionado de invalidez, quien obviamente casi no podía trabajar por razones de salud, llegando a vivir en una bodega durante varios meses, sin las mínimas condiciones básicas de comodidades y de higiene. “Nuestras vidas dieron un vuelco en 360 grados, tenemos nuestra casa propia, nuestro sueño, nuestra felicidad, es lo máximo, tenemos dormitorios para los niños, para nosotros, tenemos baño al interior de nuestra casa y cocina, nuestro sueño hecho realidad gracias a unos angelitos que llegaron enhorabuena a nuestras vidas. Con la llegada de nuestra casa hemos tenido trabajo, hemos ganado proyectos del Estado que nos ayudan a nuestro sustento familiar y a mis hijos les ha ido excelente en el colegio, incluso el mayor se ganó un notebook en el colegio. Y todo gracias a quienes nos apoyaron en el proceso de reconstrucción, gracias a Trento, que pensaron en todos quienes habíamos perdido todo y que nunca volveríamos a levantarnos, a surgir y a la Universidad Católica por estar siempre apoyándonos y fueron quienes llegaron con el proceso de reconstrucción a nuestras vidas”.

Situaciones complejas, tristezas, penas y alegrías, un momento muy oscuro en muchas familias a nivel del país, aquel 27 F que marcó muchas vidas y que, al final del camino, en el caso de 17 familias de Villarrica, lograron rehacerlas con dignidad y mucha felicidad. Esto gracias al apoyo del Gobierno de la Provincia Autónoma de Trento en Italia y al campus Villarrica de la Pontificia Universidad Católica de Chile.


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